Este mes de mayo, la ciudad de Segovia nuevamente me ha dado una experiencia que nunca antes había vivido. Esto sucedió el fin de semana del 17, mientras la ciudad tenía el festival de Titirimundi. Tengo que decir que es la primera vez que algo así me sucede.

Llegué de Madrid el viernes a una ciudad llena de vida. Por donde uno se pasee, había gente tanto como espectadores y como artistas/actores y claro, sus títeres. La ciudad por lo general tiene tendencia a tener vida los fines de semana, pero pocas veces la había visto así. Y fue algo que duró, y de hecho se intensificó, todo el fin de semana. Fue una experiencia que sin duda alguna me hizo muy orgulloso de Segovia.

Salí varias veces a pasearme por las calles durante el fin de semana, y a donde fueras podías encontrar gente haciendo actuaciones con sus títeres. Desde títeres músicos, títeres bailarines, títeres comediantes, actuaciones en silencio…todo lleno de arte. Fue algo que me ha parecido verdaderamente sorprendente. Soy una persona a la que le encanta el teatro, pero nunca había visto un telón de este tamaño. Me he quedado muy Titeres 1sorprendido del nivel de emoción y expresividad que se puede llegar a obtener con títeres, los cuales pensaríamos que al ser inanimados no lograrían tanto. Pero desde los movimientos, los gestos y de cierta manera su “reacción” a la música de fondo, me he quedado maravillado.

Esto mencionado anteriormente lo logré observar en una obra montada por el grupo DiFilippo Marionetas. Asistí a su función de la tarde del domingo y no pudo haber mejor manera de cerrar el fin de semana. Fue una actuación donde de manera directa e indirecta interactuaban con la audiencia, siempre tocando las emociones del público.

Pero la vida a la ciudad no solo la daban estos personajes y sus titiriteros, pero también otros tipos de artistas callejeros, vendedores y actividades para los niños más pequeños. Pasé la mayoría de la tarde del sábado y la mañana del domingo viendo a magos sorprender, cómicos reír, músicos bailar, y pintores ilustrar. Ha sido una experiencia de la que me acordaré siempre.

 

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This past month of May, the city of Segovia has once more given me an experience that I had yet to live. This occurred on the weekend of the 17th. The city was hosting the festival Titirimundi. I have to say that this is the first time something like this happens to me.

I got back from Madrid on Friday, to a city that was full of life. Wherever one went, there was people everywhere: spectators, performers, actors, and of course, their puppets. I have found that the city generally has a tendency to fill with life during the weekends, but never had I seen it like this. It was something that lasted, and even intensified, throughout the whole weekend. The whole experience made me very proud of Segovia.

I went out to walk the streets a couple of times during the weekend, and no matter where I went, there were people performing with their puppets: musician puppets, dancing puppets, comedian poets, and even mime puppets. The city was filled with art, something that left me very surprised. I love going to the theater to watch plays, but never had I seen a stage this big. I was very surprised by the amount of emotion and Titeres 3feelings that these inanimate actors could transmit. It’s something that is very surprising as one would never think that these “lifeless” bodies could become so alive. From their movements, their gestures, and their reaction to the background music, I was bewildered.

I was able to observe this last bit particularly in a play done by the group DiFilippo Marionetas. I went to their performance on Sunday afternoon and I cannot think of a better way to have ended the weekend. It was a performance that interacted with the audience in many ways, always touching on our emotions.

But the live the city had was not just obtained by these characters and their puppeteers, but also by all kinds of street performers, vendors, and even activities for children. I spent most of Saturday and the morning of Sunday watching magicians surprise, comics cause laughter, musicians dance and play, and painters illustrate. It has been an experience that I will always remember.

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